PUES YO, POR MI, REPETÍA

Pues sí, yo por mi, repetía el 2021. Tal cual, sin poner ni quitar nada: tanto es lo que he aprendido y tantas cosas que se han dado la vuelta; tantas cosas que he descubierto en mi y por tanto en aquellos que me acompañan, porque cuando cambias tu percepción, cambia todo cuanto te rodea.

Profesionalmente, empecé el año formando parte del jurado de la categoría clásica del ICCC (International Clarinetist Corona Competition) de la mano de Eva Wasserman-Margolis, compartiendo cartel con gente fabulosa que ya conocía y admiraba desde hacía tiempo. También me permitió conocer a colegas nuevos y a ponerme por primera vez «al otro lado», al lado del que elige. Un nuevo aprendizaje, nuevas percepciones, nuevas situaciones de las que aprender.

En mi blog, empecé una nueva sección, «Con nombre propio», que nos acercó a la figura emergente del clarinetista, investigador y pedagogo Oriol Estivill. Un poco descuidada he tenido a esta sección, la verdad, pero… ¡hay sorpresas preparadas!

De nuevo en el plano profesional, 2021 me ha dado la oportunidad de empezar a trabajar con dos mujeres fantásticas y sendos equipos: Carolina Bellver, asesora y manager, y Ana Belén González, mi gestora. La primera me mantiene activa y con la creatividad fresca y despierta para llevar a cabo mis proyectos; la segunda me da una tranquilidad que nadie sabe. No puedo estar en mejores manos.

En el plano formativo, no puedo dejar de mencionar a Maria Busqué, con la que empecé a estudiar online «gracias» a la pandemia y con la que he seguido aprendiendo durante 2021 en varias formaciones. También agradezco a Antonio Ribera que me hiciera partícipe de la edición de su libro «Construyendo el sonido«, que resultó y está resultando para mi un reciclaje estupendo de mi visión del clarinete y su estudio, un gran aliciente y una gran motivación.

Además, en la faceta formativa, merece una mención especial Marta Barón, con quien he tenido el privilegio de convivir, prácticamente, en un entrenamiento de Técnica Alexander durante casi cuatro meses, que me ha abierto caminos para experimentar con el clarinete, con la música y con la vida diaria. Os recomiendo encarecidamente que probéis esta técnica, pues hay mucho de sabio en ella, principalmente en su aplicación práctica, pero también en su enfoque hacia la vida y hacia la manera de movernos por ella, en todos sus sentidos, tanto del cuerpo como de la mente.

La formación musical que me ha cambiado y me sigue cambiando, empujando y haciendo salir de mi zona de confort es la dirección de orquesta. Nunca podré agradecer lo suficiente lo que me aportan y enseñan mis profesores Miguel Romea y Andrés Salado en el plano musical, además de en el plano profesional y personal. Y todo esto gracias al trabajo de Pedro Barberán, el coordinador de la Academia Op. 23, la persona más eficiente, trabajadora y afable que conozco. Os dejo unas fotillos de mis clases, que me hace especial ilusión.

En el plano personal, como muchos de vosotros ya sabéis, contraje el coronavirus en Semana Santa, lo cual me obligó a estar de baja un mes entero, del cual 15 días los pasé en el hospital. También de esta experiencia estoy agradecida, ya que aprendí muchas cosas, para mi las principales: la rendición (en el sentido de aceptar las cosas como son y como vienen, no resistirse, vivir lo que hay que vivir), darle valor a la vida (más si cabe, siempre lo he hecho, pero desde entonces más que nunca), recolocarme en mi lista de prioridades delante de todo (no como acto de egoísmo, sino todo lo contrario: cuanto mejor esté y me sienta, mejor puedo darme a los demás).

Poco después del coronavirus vino otra (aparente) contrariedad a mi vida: empecé a perder pelo… ¡mucho pelo! A tenor de ello escribí este post en Instagram y decidí seguir adelante «como si nada», sacando adelante mi concierto con Clariphonia y nuestro Teaser, que os dejo aquí debajo:

Además, la alopecia me dejó estos looks tan juveniles y modernos, ¡jajajajaja! Y ahora llevo el pelo corto, como hacía años que no lo había llevado.

Después de salir del hospital, dejé mi contribución en el canal de YouTube, explicando cómo había salido de la neumonía y cómo me recuperé para poder tocar un concierto con Clariphonia sólo dos meses después de que me dieran el alta. Lo tenéis aquí:

2021 también me ha permitido meterme de lleno en la enseñanza online: por una parte, hice la primera edición del Curso de Respiración Online para Músicos, y he estado impartiendo una Clase Colectiva Mensual Online de Clarinete en este último trimestre del año. Ambas experiencias muy positivas y planeando cómo repetir, mejorando todo lo que esté en mi mano.

Estoy muy agradecida a este año 2021, que me ha permitido colaborar con Das Klarinettenzimmer de Flavia Feudi, Clariperu, con Mujeres Clarinetistas de México y con Clarinetrucos de Bartolomé García-Plata . Estos canales me han permitido darme a conocer fuera de mis redes y llegar a más gente. ¡No puedo estar más agradecida con todos ellos por haber contado conmigo!

Mi libro «Vocaliza» ha tenido un empujón fantástico con los colegas que, desinteresadamente, han querido explicar algunos ejercicios y dar su opinión. Ellos son Javier Llopis, Bernardo Moreno, Borja Ordóñez, Beatriz López, Silvia Insa y José Miguel Martí. Os dejo aquí abajo la playlist con estos videos para que podáis ver y escuchar a estos Maestros:

Mi proyecto EVA ha empezado a dar su primeros pasos gracias a la Escuela Internacional de Música «Progresión armónica», que cedió su salita para el primer pase del proyecto. Os dejo una breve pieza aquí, tal como se oyó el 6 de diciembre de 2021:

Mi querido «Mirtos Duo» con Jorge Blasco sigue adelante. Hemos grabado un video muy chulo este año (gracias a Pablo F. Juárez y a Quiet Music Studios) y seguimos con empuje con un nuevo proyecto que esperamos poder compartir bien pronto con el público.

Y parecía que el año no daba para más, pero… ¡vaya si dio! Terminé el año colaborando con la orquesta Filarmonía de Madrid, dirigida por Pascual Osa, con la gran fortuna de poder conocer y tocar al lado del grandísimo Enrique Pérez Piquer. Mi alumna Tamara estuvo casualmente en el concierto, ¡así que tengo testigos y aquí os lo enseño!

¿Dónde está Wally?

Para terminar este post quiero agradecer a los suscriptores y a los lectores de este blog. Soy consciente de que este año no ha sido el más prolífico, pero pienso que ha habido cositas interesantes y ya tengo bastantes ideas preparadas para 2022.

GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS por estar ahí dando sentido a lo que escribo y por permitirme expresar a través de la escritura, con la que disfruto un montón.

¡Feliz 2022, 2023, 2024…!

Cecilia

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